viernes, 3 de agosto de 2007

Intro

Seguimos, felizmente, sumando lectores a este newsletter que dedicamos a una serena y espaciada promoción de material “totalmente prescindible”. El incremento mencionado parece dar cuenta de que el mundo es más variopinto que lo que la percepción mediática suelen hacernos creer.Cientos de personas que corresponden a targets diversos y que imaginariamente, para el marketing, habitan determinados nichos,dan muestra de que la cosa no es tan sencilla. Como diamantes, que por cierto somos aunque no lo sepamos, tenemos miles de facetas que no admiten las habituales simplificaciones marketineras.
Los genios creadores de tendencias y manipuladores actitudinales prefieren hacer creer, especialmente a los más jóvenes ya que el resto estaría(mos) fuera del juego, que, como reza el slogan publicitario: “lo que importa es la cerveza”.
Tenemos malas noticias pues: parece que importan otras cosas.Parece que no todo el mundo tiene como sueño de máxima largar el laburo y poner un parador en Buzios para vender caipirinha...


Hay una percepción del mundo privada y otra "social", colectiva, la que, asumimos, es la que se desprende de los medios de comunicación (especialmente la televisión), aquella realidad de la que los medios dan cuenta. Los medios son masivos en cuanto a su llegada, pero no en cuanto a su origen. En este último caso, son unas pocas personas las que dirigen (y de un modo u otro digitan) tal o cual descripción de la realidad. Internet, por el contrario, y aunque masiva en extremo si pensamos en su alcance, opera (felizmente) de modo totalmente opuesto. Los contenidos de la misma son efectivamente masivos. Si uno es habitué de este medio, podemos decir que se arma su propia descripción del mundo. A lo que deberíamos sumar, a fin de que esta descripción sea más completa (siempre será incompleta de todos modos) no olvidar que hay muchas voces (ergo, muchas experiencias) que no están en Internet; gente para la cual Internet directamente no existe, sea por imposibilidades varias o por elección. Es tanta la información hoy disponible entonces, que resulta a las claras inabarcable. Dependemos de nuestro buen tino, nuestro "centro magnétco" dirán algunos, nuestra apertura, para, no obstante, rozar siquiera una ínfima parte de este todo que cada día se acrecienta a ritmo vertiginoso.

Lo que hacemos en este humilde blog es, sin pretensión alguna, presentar flashes de diverso origen, los cuales, si se quiere, no dejan de resultar otra descripción posible de la realidad. Descripción que pretendemos abierta, incierta en su forma general, vacilante, ¿por qué no?. De este modo te acercamos, como nos gusta decir, "material totalmente prescindible" pensando que, en el mejor de los casos, quizás te sirva de algo.

No es mucho lo que producimos nosotros en cuanto a contenidos. Nos limitamos, en general, a compartir aquello que encontramos interesante, no arrogándonos jamás autoría alguna sobre dicho material y aclarando debidamente el origen del mismo... Al no estar parados en posición ideológica alguna, nos permitimos hurgar en fuentes diversas, muchas de ellas encontradas ideológicamente. Creemos que esta división es una pavada absoluta. Es interesante observar cómo los diarios por ejemplo, suelen incluir material relevante, el que se suele perder tras las noticias o bien porque no sos lector de ese diario... Viéndolo con un poco de humor, bien podríamos decir que este blog es un multimedios, ya que abreva sin pudor alguno en cuanto "lugar" haya algo interesante. Al ser presentado este material en un nuevo todo que no los originales, el efecto que puede producir es otro. A eso apostamos...

Buscadores de buscadores de buscadores, de eso se trata. Es cierto que, entonces, Internet tiene mucho de material reciclado, especialmente en los blogs, pero quizás sea la única manera de que, si nosotros somos algún tipo de referente confiable para vos, te cruces con esa "información prescindible". Podemos creer que hay en esto mucho de azar. Quizás no, quizás no exista azar alguno. Quizás abriste las puertas y ventanas en el momento oportuno. Vaya uno a saber.

Una cita

No tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan qué tenemos que hacer. (Steve Jobs, fundador de Apple Computer).

La frase debería bastar por sí sola. Y deberían repetirla una y mil veces, hasta grabársela, por todos aquellos empresarios en ciernes, especialmente en las PyMEs, que aspiran a hacer de su pequeña empresa una gesta exitosa.

Una vez fui llamado por un empresario de una importante empresa cerealera (especializada en arroz) porque él entendía que necesitaba una renovación en la comunicación de sus productos en general. Repito, fui llamado...

Elaboré una serie de propuestas y me presenté con las mismas ante este empresario, habiendo pergeñado una sencilla alocución acerca de las razones y justificaciones del cambio que yo proponía. Básicamente, que hoy ya no se venden taladros sino agujeros, que la gente no compra arroz (en este caso) sino antes la percepción que tienen de la marca del arroz, etc., etc., etc. Amagué comenzar con esa breve explicación. El empresario me interrumpe, me muestra una foto de unos silos gigantes, y me dice: "Cuando esto era sólo un galpón, yo ya estaba allí dándole al arroz. O sea que no me vas a hablar a mí de arroz. Lo que yo quiero que hagas es bla, bla, bla..."

Yo, por supuesto, no tenía pensado hablar de arroz sino de Comunicación (o Publicidad), que es algo totalmente distinto. Lo que aquel empresario me pedía que hiciera era más de lo mismo, con un leve cambio en los parámetros estéticos, meramente visuales, lo que no significaba un cambio en su comunicación verdaderamente. Era como la típica "blanqueada" a las paredes, una manito de cal para que parezcan nuevas y prolijas... Esa anécdota me trajo a la memoria algo que le pasó a un amigo ilustrador cuando comenzó a trabajar en una agencia de publicidad. Le preguntó a su superior por qué razón los clientes opinaban así como así de las ilustraciones (y demás aspectos de una campaña) si es que no eran especialistas en la materia ni mucho menos. La respuesta que obtuvo fue: "Sabés qué pasa... Todo el mundo dibujó alguna vez el pato Donald. Esa experiencia les hace creer que están habilitados, bla, bla, bla...".

Esto es Argentina pura. Todos sabemos de todo, opinamos de todo. Todos queremos ser "el que la tiene más larga". Por eso Steve Jobs es Steve Jobs. Porque se permite seguramente, a veces, no ser tan Steve Jobs y escuchar a los demás.

Va de regalo uno de los tantos spots que Apple, con mucho humor, hace acerca de su relación con Microsoft.
Vale quizás aclarar que quien esto escribe trabaja en una PC y no en una Mac, pese a los reiterados y bien intencionados embates de los amigos que insisten en convencerlo del cambio.

Una imagen

"Los muertos que vos matáis gozan de buena salud" ...
Los artistas latinoamericanos suelen llenarse la boca diciendo que el arte en Europa ha muerto. Incluso, que Europa ha muerto. No he viajado, no puedo entonces dar fe o no de tal aseveración. Pero si me atengo, obligadamente, a aquello de "por sus frutos los conoceréis", no temo afirmar que esta gente, si muere, muere lindo!...

Davide Coltro es un artista italiano nacido en 1.967, en Verona, cuya obra (¿arte digital sería lo suyo?) merece ser destacada. Lamentablemente no hay información en Internet de este artista en idioma castellano.
An Italian engineer/artist sends digital images remotely to 'hyperframes' displayed in San Francisco art gallery: Mark Wolfe Gallery... Esto es lo poco que se agrega al video en YouTube.

Las imágenes (paisajes) de Coltro son de una belleza singular. Imágenes estáticas, frías, a la vez sugerentes por lo que tienen de imprecisas, vagas... No me da el cuero como para hacer una crítica sesuda de su trabajo, así que me limitaré a señalarlo y a decir que el arte de Coltro "me llega" de una manera contundente aunque tan imprecisa y vaga como sus imágenes. Y que la belleza de sus trabajos no me es un dato menor.

Si Usted tiene la suerte de visitar pues alguna galería en Europa o Estados Unidos y ver este arte que está muerto según dicen, no deje pasar la oportunidad de mandar saludos de este lado del mundo donde, parece, estamos los vivos.

Un video

Si, como decimos en el newsletter, ya utilizamos este video como tarjeta de fin de año de Docemonos/ACC y lo incluimos en www.lamusicadebabel.com.ar, ¿por qué insistimos con él?... En principio, porque la mayor parte de los lectores de este blog no son lectores de La Música de Babel ni clientes de Docemonos, pero además y fundamentalmente, porque creemos que vale la pena insistir con aquello de lo que este maravilloso video da cuenta. En una cultura que se ufana de su nihilismo, su cinismo, su desamor, es menester reintroducir un elemental principio afectivo, perfectamente representado en esos abrazos del video. Te reconozco, te aprecio, te quiero...

Whitman decía en Hojas de Hierba: "Aquel que camina una sola legua sin amor / camina amortajado hacia su propio funeral". Los resultados de estas "muchas leguas sin amor" ya los estamos viendo y prometen ser peores. Y no estamos aquí hablando del fatal amor romántico que tan bien (y tan mal) conocemos, sino de otra cosa, lo cual, no seamos inocentes, no pasa por el solo enunciado de éste como deseo, pero no por ello podemos prescindir de su mención, alentar el intento, revalorizarlo...

No hay en este punto, de nuestra parte, el menor atisbo romántico. Por el contrario, entendemos, se trata de una necesidad concreta y precisa. Y siempre urgente.


Si querés enterarte de la pequeña historia tras esta idea, CLICK HERE >>>

Una opinión

Este es un artículo publicado en un diario (La Nación). O sea que hay un editor, un periodista, un director, un filósofo (y muchos otros) que eligen y deciden publicar este material. De algún modo, y sin por ello coincidir necesariamente con lo dicho por el entrevistado, el hecho de que podamos leer esto en un medio de circulación masiva supone que hay gente que está dispuesta a abrirse a ideas y conceptos de buen cuño, como una manera de sentar bases para "una vida menos peor" (Agresti dixit). ¿Por qué razón entonces, cuando hablamos de gobernantes, no aparece siquiera uno que acuse recibo de otras ideas, otros discursos, otros conceptos que no aquellos primitivos y a esta altura vergonzantes como es todo el palabrerío político que a diario escuchamos en los distintos medios?... ¿Por qué los gobernantes que nos tocan (y que, parece, nos mereceríamos) son "una manga de bestias"? No nos referimos sólo a los actuales; todos son lo mismo, al margen de la tendencia o partido al que pertenezcan... Creo que la pregunta es: ¿Por qué razón la intelligentzia vernácula o, mejor, los espíritus sensibles y afinados del país, no aparecen en el Poder?

Tengo mi opinión al respecto, pero no creo en saturar la "blogósfera" de opiniones así como así. Prefiero ver qué dice la gente que sí tiene algo que decir, que no es lo mismo que opinar (pese a que este cuadro se titule UNA OPINIÓN.

El capitalismo no es moral o inmoral:es, simplemente, amoral
(publicado en La Nación, Diciembre 20 de 2006)

Para el filósofo André Comte-Sponville, el egoísmo es lo que mueve al hombre.

PARÍS.- "No es la generosidad lo que mueve al comerciante a vender sus productos a precios módicos, sino el interés."
Con ese enunciado, que bien podría ser catalogado de redundancia, el genio escocés de Adam Smith sentó las bases de la economía de mercado hace dos siglos.
Hoy, el filósofo francés André Comte-Sponville retoma esas mismas conclusiones para asestar un golpe mortal a la moda del "comercio ético".
"No hay que mezclar todo. El capitalismo no es moral o inmoral. Es, simplemente, amoral", afirmó en una entrevista con LA NACION.
Autor de numerosos tratados de ética y moral y especialista en filosofía oriental, Comte-Sponville es uno de los pocos escritores que consiguió hacer entrar la filosofía en las listas de best-sellers de las principales librerías europeas.
Este reconocido intelectual de 54 años, discípulo y amigo del filósofo Louis Althusser, se declara heredero de los epicúreos y admirador de Spinoza, de Montaigne y de Lévi-Strauss. Formado en la mejor escuela del materialismo histórico, se define como "un ateo apasionado de espiritualidad y fiel a los valores judeocristianos".
-Como buen filósofo, en momentos en que sólo se habla de las virtudes del comercio ético, usted afirma públicamente que la moral no tiene nada que ver con la ley de la oferta y la demanda.
-Hay dos actitudes equivocadas sobre esta cuestión. A la izquierda están los que dicen: "El capitalismo es esencialmente inmoral y no tiende a la justicia". A la derecha, los que dicen: "El capitalismo es perfectamente moral, porque recompensa los esfuerzos realizados o la creatividad". Ambos están equivocados. El capitalismo es amoral, porque no funciona guiado por la virtud, el desinterés o la generosidad. Funciona basado en el interés, en el egoísmo. Y por eso funciona tan bien. Como Marx, creo que el egoísmo es la principal fuerza motriz de todo ser humano. Justamente, la gran debilidad del viejo marxismo es esa inmensa contradicción que llevaba en su seno: Marx no acompañaba su política con una antropología acorde. Por un lado, su antropología dice que todos los hombres actúan siempre por interés. Por el otro, sin embargo, propone una sociedad que, en el fondo, sólo es realizable si los hombres dejan de actuar por interés. Una sociedad utópica. Por eso hubo que aplicar por la fuerza, por la presión, lo que la moral fue incapaz de obtener. Y fue así que pasamos de la bella utopía marxista del siglo XIX a los horrores del totalitarismo que todos conocimos en el siglo XX.
-Para usted es, entonces, inconcebible una sociedad donde la gente pueda trabajar por amor al prójimo o a la humanidad.
-Si uno quiere que la gente trabaje más para mejorar la situación de su vecino, tiene que haber un incentivo particular. Por esa razón, comparada con los países capitalistas, la productividad siempre se derrumbó en los países comunistas. Pero tampoco creo en el discurso ultraliberal que presenta al capitalismo como una recompensa a la libertad y al esfuerzo. El capitalismo no tiene por qué ser moral o inmoral: le basta con ser eficiente. Y si es eficiente es justamente porque toma a los hombres tal como son. Como seres egoístas. ¿Qué le dice el comerciante? "Sea egoísta, venga a comprar mis productos..." No le dice: "Por favor, sea generoso, tengo dificultad para pagar mis deudas y necesito que me dé una mano". En realidad, le dice: "Los mejores productos y los más baratos están en mi negocio". Y funciona. Porque, para vender, los comerciantes tienen que hacer el esfuerzo de tener los mejores productos y los más baratos. ¿Qué le dice el patrón a un asalariado brillante y prometedor? "Sea egoísta, venga a trabajar conmigo. Le conviene." ¿Qué dice el joven trabajador que quiere hacerse emplear? "Sea egoísta, empléeme. Le conviene." La gran ventaja del capitalismo es la de ser antropológicamente legítimo. Su base de funcionamiento es el egoísmo. Y está muy bien, pues el fundamento de la humanidad es el egoísmo. Obviamente, el egoísmo basta para hacer marchar la economía, pero no basta para construir una sociedad. Y menos aún para construir una civilización.
-Es decir que, así como el mercado es eficiente para crear riqueza, jamás bastó para construir una sociedad o una civilización moralmente aceptables...
-Con toda razón, el ex primer ministro socialista francés Lionel Jospin decía: "Sí a la economía de mercado; no a la sociedad de mercado". Sí a la economía de mercado porque la economía sirve para crear riqueza y es la más eficaz para hacerlo, pero no a la sociedad de mercado, porque, por definición, el mercado significa sólo lo que se compra y lo que se vende. Y en una sociedad no todo está en venta.
-¿En quién recae la responsabilidad moral de una sociedad?
-En el individuo. La moral sólo existe en primera persona. ¿Por qué siempre acusar al sistema capitalista? El sistema capitalista no es nadie. ¿Cuánta gente conoce usted que es egoísta -como usted y yo- y echa pestes contra el egoísmo del sistema? El sistema no tiene por qué ser generoso; son ellos los que deberían serlo. Como no lo son, se excusan condenando el sistema.
-Pero el individuo, a título personal, no puede moralizar una sociedad.
-Naturalmente. Entre la dimensión amoral de la economía y la moral de los individuos hay una fuerza colectiva que llamamos Estado, política o derecho, que debe encargarse de moralizar el funcionamiento económico en beneficio de los individuos. Es justamente porque la economía es amoral y porque la moral no es rentable que se necesita una articulación entre las dos, algo que no esté en venta. Creo que mientras más lúcidos seamos sobre la naturaleza de la economía y la moral, sobre la fuerza de la economía y la debilidad de la moral, más exigentes seremos en cuanto al derecho y a la política.
-Para usted, es necesario distinguir cuatro órdenes o niveles distintos en la organización de una sociedad.
-Así es. El primero de ellos es el orden técnico-científico. A él pertenecen la economía y la biología, y se estructura mediante la oposición de lo posible y lo imposible. La cuestión de lo que está permitido o prohibido -por ejemplo, la clonación o la manipulación de células germinales- no le concierne. Ese orden debe ser limitado por algo desde el exterior: el orden jurídico-político, estructurado por la oposición entre lo legal y lo ilegal. Pero en esa etapa las cosas aún no están resueltas, porque no hay ninguna ley que prohíba, por ejemplo, la mentira, el egoísmo, el desprecio, el odio
- En otras palabras, la maldad.
-Si queremos escapar individualmente del espectro del malvado legalista, debemos inventar un tercer orden para que todo lo que es técnicamente posible y legalmente autorizado no sea realizado. De modo que ese orden jurídico-político deberá estar limitado por un tercer orden: el de la moral, estructurado por la oposición entre el deber y lo prohibido. Ese tercer orden no debería ser limitado, sino completado, porque un individuo que cumpla siempre con su deber sería un fariseo si respetara sólo la letra de la ley moral.
-¿Qué le faltaría a ese fariseo?
-Tres mil años de civilización judeocristiana responden a lo que le faltaría: el amor. Y así llegamos al cuarto orden, que completa el tercero: el orden ético.
-Para volver a las llamadas empresas de comercio ético...
-Como afirmaba Kant, una acción puede ser conforme a la moral, pero no tener ningún valor moral. Lo propio del valor moral de una acción es la ausencia de interés. El comercio ético sigue siendo comercio.
-¿Cuál es su sociedad ideal?
-Mi sociedad ideal no existe. Sería una sociedad que funcionara a base de amor y de generosidad, y esto -por todo lo que acabamos de decir- es antropológicamente imposible. En todo caso, debería ser una sociedad que respetara las libertades individuales y supiera aprovechar la eficiencia de la economía de mercado, protegiendo, al mismo tiempo, a los más frágiles. Naturalmente, sin contar con el mercado para que generara justicia social. En Francia llamamos a eso una sociedad socialdemócrata. Es necesario confiar al Estado todo aquello que no está en venta en una sociedad: la libertad, la justicia, la dignidad, la salud pública, la cultura y la educación. Hay que entender que el Estado no es eficaz para crear riqueza: el mercado y la empresa lo hacen mejor. Es imprescindible dejar de soñar con una sociedad colectivista cuyas experiencias sucesivas terminaron trágicamente.
-Usted suele afirmar que la gente confunde con frecuencia ciudadanía y moral
-Sí. En el mundo moderno, la gente suele pensar que lo propio de la ciudadanía es respetar al otro. Sin embargo, sea uno ciudadano o no, el otro merece respeto. Etimológicamente, el ciudadano es miembro de una ciudad, es decir, de un Estado democrático. Así es en una democracia directa o indirecta, como las nuestras, donde el pueblo soberano delega sus poderes en sus representantes. Al mismo tiempo, el ciudadano no es totalmente soberano. De lo contrario sería rey. Todo ciudadano tiene, en consecuencia, dos obligaciones: obedecer a la ley, porque no es rey, y participar en la elaboración de esa ley, porque no es súbdito. De aquí surge que la definición de ciudadano es esencialmente política. Pero respetar al prójimo no depende de la política, sino de la moral. Ya se trate de un súbdito o de un ciudadano, se le debe el mismo respeto. Es, pues, un contrasentido ligar el respeto, que es un valor moral, con la ciudadanía, que es un valor político.
-Pero, con frecuencia, respetar al otro está establecido por la ley.
-Aun cuando la ley nos prohibiera respetar al otro, nuestro deber seguiría siendo respetarlo. Si no se es capaz de comprender la diferencia entre derechos humanos y derechos del ciudadano, se corre el riesgo de no comprender lo que es realmente la ciudadanía. Un inmigrante que entró clandestinamente en Francia no tiene los mismos derechos que un ciudadano francés, pero tiene exactamente los mismos derechos humanos. Con frecuencia se habla de ciudadanía en vez de hablar de moral. Esto es grave porque, por ejemplo, ninguna ley nos prohíbe ser egoístas y, sin embargo, moralmente todos sabemos que el egoísmo es un defecto y que la generosidad es un valor. La gente confunde moral con derecho, conciencia con democracia. Si contamos con la generosidad de los ricos para que los pobres puedan comer, no hemos comprendido nada. A la inversa, sería absurdo esperar que las leyes nos obligaran a amarnos los unos a los otros. Esto -para usar una expresión pascaliana- se llama necesidad de hacer una distinción entre desórdenes.
- Los politicólogos hablan cada vez con más frecuencia de un "civismo individualista" (un comportamiento ecológicamente responsable, por ejemplo) que estaría reemplazando al viejo "civismo colectivo", cuyos referentes eran el patriotismo y la conciencia de clase.
-Es normal, en la medida en que vivimos en sociedades cada vez más individualistas, donde el respeto a las libertades del individuo se coloca por encima de todo. Pero ¿se puede ser un buen ciudadano individualista? No estoy tan seguro. Bajar el sonido de la televisión después de las 22 horas o cerrar la canilla mientras uno se cepilla los dientes es loable, pero depende más de la moral que de la ciudadanía. El primer deber del ciudadano es obedecer la ley. Sin embargo, ninguna ley obliga a bañarse en vez de ducharse, aun cuando esto sea un desperdicio de agua. Por el contrario, la ley nos obliga a pagar los impuestos y a declarar que tenemos una mucama. En otras palabras, ¡dése un baño de inmersión si tiene ganas, pero deje de hacer fraude con el fisco y de hacer trabajar a alguien en forma ilegal!
-Para usted, la globalización no parece ser responsable de las situaciones de extrema pobreza en el mundo. Sorprendente actitud para un hombre de izquierda.
-No, la globalización no es responsable de la pobreza del Tercer Mundo; más bien es lo contrario. Si los países ricos aceptaran abrir un poco más sus mercados a los productos africanos o sudamericanos, las economías de esas regiones irían infinitamente mejor. Europa y Estados Unidos protegen a precio de oro a sus agricultores y, con frecuencia, a sus industriales, en detrimento de productores más pobres. Más globalización en ese sentido tendría un efecto saludable en países como la Argentina. Deberíamos luchar por esa globalización. Una globalización equitativa, no sólo mercantil, regulada por políticos responsables y no por intereses económicos particulares.
(Por Luisa Corradini Para LA NACIÓN )

Un placer

A wonderful world

Seguramente has escuchado su conocida versión de "A wonderful word" ya que forma parte de por lo menos dos películas en los últimos años, o bien has escuchado una de las tantas copias que los creativos publictarios han utilizado generando un sonido y estilo similares al de nuestro artista hawaiano, Kamakawiwo Ole. ("¡Esta idea es mía! Yo la robé primero", decía Macedonio Fernández con su inconfundible humor).

Pero no pretendemos referirnos a esa canción sino, sencillamente, a que el canto de este artista hace a un mundo maravilloso, a no dudarlo. Vean y escuchen el video, consigan los CDs, disfruten un buen momento (que no es poca cosa).

Aquí en Argentina, seguramente le hubiéramos dicho, cariñosamente: "Gordo, contanos de esas playas"... Y el gordo hubiera tomado su ukelele y mientras se hace el asado hubiera cantado una canción como la del video. Lástima que se haya muerto demasiado pronto. CLICK HERE >>>

Un libro

Usted camina, camina y camina...

... y al final compra en Sadima, decía un viejo comercial de mediados de los años sesenta en el programa "La Feria de la Alegría", los domingos por la tarde (Sadima era una mueblería). En cuestiones del espíritu parece que la cosa es parecida. Dejando de lado los espejitos de colores de la New Age toda, e imaginando que alguien acometiera a lo largo de su vida una sincera búsqueda espiritual, teniendo la suerte o el buen tino de encontrar maestros, técnicas, conocimientos, prácticas y enseñanzas serias, y suponiendo que este buen señor le "pusiera garra" a su trabajo en estas disciplinas, no obstante no escaparía a las acechanzas sutiles y fatales del peor enemigo: el ego.
Este pícaro es de tal habilidad que aún en senderos donde se lo señala e identifica como el enemigo a atender, es capaz de, tomando todo ese material noble en origen, revertir el proceso a su favor. Como un ladrón que entra sigilosamente a nuestra casa a robar, roba, y se va sin dejar rastro. Peor aún, siquiera nos damos cuenta de que efectivamente nos han robado ni qué nos han robado. Con lo cual, ¿por qué habríamos de hacer la denuncia si no hubo robo ni ladrón?...

Creo que este maravilloso libro trata de ese tema. Y digo creo porque mi ignorancia en el asunto no es como para soslayar. Aún si no fuera exactamente así, el libro... me atrevo a decir que debe ser leído. Y varias veces. Aquí un breve fragmento, como para alentar su lectura:

El budismo tibetano utiliza una metáfora muy interesante para describir las funciones del ego; se refiere a ellas como “los Tres Señores del Materialismo”: “el Señor de la Forma”, “el Señor de la Palabra”, y “el Señor del Pensamiento”. En nuestra consideración de los Tres Señores que ofrecemos a continuación, los términos “materialismo” y “neurótico” definen la actividad del ego.

El Señor de la Forma es la búsqueda neurótica de comodidad, seguridad y placer físicos. Nuestra sociedad altamente organizada y tecnológica refleja nuestra preocupación por manipular el ambiente físico a fin de protegernos de las irritaciones de los aspectos crudos, ásperos e impredecibles de la vida. El ascensor automático, la carne trozada, envuelta en celofán, el acondicionador de aire, el inodoro, el entierro privado, la jubilación asegurada, la iluminación fluorescente, el horario de nueve a cinco, la televisión, son todos ejemplos de nuestro intento de crear un mundo manejable, seguro, predecible, placentero.

El Señor de la Forma no representa las condiciones de vida segura y de riqueza física en sí mismas. Se refiere más bien a las preocupaciones neuróticas que nos impulsan a crear esas condiciones, a tratar de controlar la naturaleza. Es la ambición que tiene el ego de afianzarse y entretenerse a sí mismo en su intento de evadir toda irritación. Así, nos aferramos a nuestros placeres y posesiones, tememos el cambio o forzamos el cambio, intentamos construir un nido o un jardín de recreo.

El Señor de la Palabra se refiere al uso del intelecto para relacionarse con el mundo. Adoptamos una serie de categorías que nos sirven de asideros para manejar el mundo. El producto más complejo de esta tendencia son las ideologías, los sistemas de ideas con los cuales racionalizamos, justificamos y santificamos nuestras vidas. El nacionalismo, el comunismo, el budismo, todos nos proveen de una identidad, normas de conducta y explicaciones del cómo y por qué de lo que sucede.

Pero, otra vez como antes, el intelecto como tal no es el Señor de la Palabra. El Señor de la Palabra representa la tendencia del ego a interpretar todo lo que lo amenaza o irrita, de tal manera que el ataque parezca neutralizado o transformado en algo “positivo” desde el punto de vista del ego. El Señor de la Palabra se refiere al uso de los conceptos como filtros para protegernos de la percepción directa de lo que es. Tomamos los conceptos con demasiada seriedad, los usamos como instrumentos para consolidar nuestro mundo y nuestro yo. Si existe un mundo de cosas nombrables, entonces “Yo” existo como una de esas cosas nombrables. No queremos dar lugar a ninguna duda amenazadora, incertidumbre o confusión.

El Señor del Pensamiento al esfuerzo que hace la conciencia por mantenerse consciente de sí misma. El Señor del Pensamiento reina cuando hacemos uso de las disciplinas espirituales o psicológicas como un medio de mantener nuestra autoconciencia, de aferrarnos a nuestro sentido del yo. Las drogas, el yoga, la oración, la meditación, los trances, las varias clases de psicoterapias, todas pueden utilizarse de esta manera.

El ego puede apropiarse ilícitamente de cualquier cosa para uso propio, incluso de la espiritualidad. Por ejemplo, si uno se entera de alguna técnica contemplativa que sea beneficiosa como práctica espiritual, entonces el ego comienza por considerarla meramente como un objeto fascinante, y luego como objeto de estudio.

Finalmente sólo podrá imitarla, porque el ego es como si fuera algo sólido que no puede absorber nada. Así, el ego trata de estudiar y remedar las prácticas de la meditación y de la vida contemplativa. Cuando conseguimos aprender todos los trucos y las respuestas del juego espiritual, buscamos producir automáticamente una mímica de la espiritualidad; porque el compromiso verdadero, la verdadera espiritualidad, nos exigiría la eliminación del ego y, en realidad, lo último que quisiéramos es renunciar al ego.....

También obtiene cierto sentido de triunfo, de gran hazaña, cierta excitación ante el hecho de haber recreado dentro de sí mismo el patrón de la experiencia que imita; por fin ha producido un logro tangible, que le confirma su propia individualidad.

Una vez que reforzamos exitosamente nuestra autoconciencia mediante técnicas espirituales, creamos nuevos impedimentos al crecimiento espiritual genuino.

(Más allá del materialismo espiritual, Chogyam Trungpa)

BONUS TRACK: Salvando las distancias que hay entre una filosofía seria y un simple cantautor, no obstante esto, Franco Battiato habla de algo parecido en un hermoso tema que podés escuchar en el reproductor que ves al pie. Y si no estuviera hablando de lo mismo, el tema vale igual.


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Un recuerdo

Si mi memoria no falla, fue en el año `72. Yo tenía 15 años. Con mucho esfuerzo había juntado los pesos necesarios como para comprar el disco doble de Almendra. Lo compré en Frávega (en aquella época vendían discos allí, de vinilo, claro). Recuerdo que llegué a mi casa y estaban unas tías de visita. Apena el saludo obligado y "me mandé" al "combinado" (para los más jóvenes, vale aclarar que el mentado combinado era apenas una bandeja Winco metida dentro de un horrible mueble de madera. Si el mueble tenía dos parlantes creíamos que era stereo).
Nunca me voy a olvidar de aquel momento. Y la canción que resume en mi memoria ese instante es " Para ir", tema que podés escuchar en el reproductor... ¿Por qué se me ocurre poner este tema en el news? Digamos que he querido homenajear aquella circunstancia. No el hecho de ser yo el protagonista, en absoluto (estoy seguro de que muchos habrán sentido algo parecido en aquella época, con este disco u otros similares), sino el simple hecho de un momento de descubrimiento en tan maravillosa edad. Un instante en que uno siente y sabe que " de eso se trata", que allí se prefigura un camino... Y quizás no sea tan casual que mi recuerdo haya seleccionado "Para ir". Porque de eso se trataba, de ir. De ir y nunca llegar, descubriríamos bastante más tarde.

Y aunque soy de los que creen que "mañana es mejor", no sé, y lo digo sin nostalgia alguna, si algún grupo de "rock" hoy puede movilizar a un adolescente en dirección a la belleza, a una búsqueda sustancial... Quiero creer que los hay, sin embargo. Sencillamente, no me he enterado de su existencia, en medio de tanto rock chabón y artista fashion. Quiero creer que en algún lado hay aún una inocencia fértil, pese a toda la bendita y maldita posmodernidad.


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Una maravilla

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Los que rondamos los cincuenta hemos tenido la suerte de poder vivir aquello que no muchos años atrás era pura ciencia ficción, en los libros y en las series de TV. No puedo menos que maravillarme de las cosas que veo va produciendo la cultura casi a diario. Y si bien es cierto que estas maravillas no agregan "un centímetro a nuestra estatura", no es responsabilidad de ellas encargarse de tales asuntos ni va en su desmedro el que los asuntos del espíritu les sean ajenos.

¡Lo que hace este programa es fantástico!... No tengo mucho más para decir.

Sin embargo, algo flota sigilosamente a lo largo del video, entre tanta imagen cambiante. No sé qué es... Sólo me viene a la mente la frase de Castaneda (de Don Juan en verdad): "el arte del guerrero consiste en equilibrar el terror de ser hombre con la maravilla del ser hombre".

Disfrutá el video...

Un detalle

Incluímos nuevamente a Beatriz Sarlo por estos lares. La verdad, da gusto encontrar, bastante a menudo por suerte, argentinos "presentables". Y la Sra. Sarlo es una de estas personas con las que no cuesta imaginar un país mejor.

(Irónicamente hemos titulado este cuadro: un detalle. Porque creemos que es TODO UN DETALLE el asunto en cuestión...)

En esta oportunidad, su columna de Clarín me trae a la memoria mis momentos, equivalentes a los que ella refiere, los que felizmente no se quedan sólo en la infancia. Los recuerdo como epifanías de distinta índole: intelectuales, emocionales, espirituales. Algo pasaba, algo nuevo se manifestaba y algo en mí explotaba... Esos eran los momentos en que yo sabía que estaba frente a algo de otro nivel más sutil, más fino. Y agradezco la buena disposición de mi naturaleza para con estos fenómenos. No era yo (el yo habitual) el que respondía sino...¿otro yo también?... No sé en verdad qué o quién responde en tales casos. Me basta por el momento el saber que hay una buena respuesta, y quizás esa buena respuesta no sea más que mantener una pequeña abertura capaz de dejar pasar lo milagroso, lo mágico, lo nuevo, lo inconmensurable, todas palabras necesarias a falta de un cabal conocimiento.

Pero quiero bajar el tono de mis apreciaciones y quedarme sencillamente en las épocas del colegio.Pequeños datos reveladores que tiraban los profesores y los maestros de tanto en tanto, es el día de hoy que los recuerdo como si fuera ayer. Y recuerdo así mismo como esas revelaciones tenían sus efectos benéficos a poco andar...

Hoy veía en los noticieros la triste imagen de un grupo de estudiantes secundarios rompiendo con alevosía todos los elementos y mobiliario de un aula, su propia aula, y ufanándose luego de esta hazaña al subir a You Tube el video que ellos mismos registraron para la ocasión...

En algún momento alguien prendió los quemadores y no nos dimos cuenta. ¿Y ya está haciendo bastante calor, no?

El vértigo incomparable de pensar
por Beatriz Sarlo (publicado en Clarín, Junio 17 de 2007)

Diez costureras cosen 40 vestidos en quince horas, ¿cuántas costureras será necesario emplear para coser treinta vestidos encinco horas? No era ése seguramente el problema; a lo mejor, en lugar de costureras, se hablaba de albañiles y de metros de paredes, o de tanques de agua y canillas. Los detalles concretos del problema no tienen, en verdad, la menor importancia. Lo que sí recuerdo perfectamente es que, cuando me enseñaron la forma de su solución, en mi cabeza se abrió una especie de túnel luminoso: sentí que se perforaba un camino, y que me atravesaba algo así como un rayo frío, transparentee intenso. La imagen del túnel en el cerebro era la que yo podía inventar auxiliada por mi lectura de historietas, donde encontraba un depósito de comparaciones posibles para explicarme mis experiencias. O sea que el túnel se abrió en el medio de la frente y sentí cómo cedían los huesos sin quebrarse sino, al contrario, adaptándose a las molduras de la nueva realidad en la que yo ingresaba. Tenía nueve o diez años y creo que mi recuerdo no exagera nada. Pocas veces en la vida se tiene la sensación física de que se está aprendiendo algo radicalmente nuevo. Después, entre esos momentos intensos y luminosos, se extiende lapaciencia, la repetición, la acumulación y el aburrimiento. Esas pocas veces provocan sensaciones a las que es difícil definir como totalmente placenteras. Más bien intensas y eléctricas, no se adaptan a la norma habitual de lo placentero; son sensaciones alarmantes por su impacto y por la cualidad desconocida del mundo que dejan entrever. Uno cree estar asomado a un paisaje suspendido cuya existencia anterior se desconocía. Antes de aprender la solución al problema de las costureras, yo había aprendido las técnicas mecanizadas de la aritméticaelemental. Las maestras creían que aprender a dividir por dos cifras era muy difícil. Por lo menos eso es lo que yo escuchaba repetir en mi casa, donde vivían varias maestras. Difícil o no, ésa era una técnica. En cambio, la solución del problema de las costureras y sus vestidos me pareció que no tenía que ver sólo con una técnica para resolver operacionessino con otra cosa. Oscuramente agazapadas, detrás de las costureras o de los albañiles, palpitaban las incógnitas: es decir,si solucionaba el problema entendiendo la forma de su solución, había pegado un salto fenomenal. Nadie se ocupó de decirmeesto, naturalmente. Sin embargo, el cilindro helado que me atravesaba la cabeza, como si yo fuera un personaje de historieta, indicaba que, poralgún motivo, la belleza de ese problema que solucionaba incógnitas saltaba a la vista incluso de la chica mal preparada queyo era. A partir de ese día y durante varios meses resolví frenéticamente problemas de regla de tres, los buscaba en los libros y en los manuales, se los pedía a las maestras, me ofrecía para hacérselos a compañeras menos entusiasmadas por el milagro de las incógnitas.Después, ciertamente, el entusiasmo fue cediendo. Me di cuenta de que el cilindro de congelada luz ya no me atravesaba lafrente cada vez que me ponía a averiguar cuántos canastos de fruta juntaban los cosechadores en diferentes lapsos de tiempo. La novedad se había agotado y, sobre todo, yo había mecanizado el esquema de la solución quitándole toda novedad. No me desilusioné, pero quedé a la espera, convencida de que, si eso me había pasado una vez, seguramente volvería a pasarme. Era cuestión de tiempo y me parecía inútil preguntar a las maestras en la escuela ya que ellas se preocupaban por otras cosas y, seguramente, no hubieran encontrado demasiado adecuadas a su pedagogía mis imágenes de historieta futurista.Está claro que yo no tenía aptitudes excepcionales para las matemáticas. No era por facilidad intelectual que me había ucedido eso con las incógnitas, sino simplemente porque una casualidad me había permitido captar el momento exacto en que aprendía algo que era lógicamente superior a lo que había aprendido hasta entonces. El problema me mostró cómo funcionaba mi propia cabeza y descubrir eso a los nueve o diez años es, sencillamente, una experiencia límite. No asegura un futuro brillante, pero ofrece un momento de incandescencia en el presente.Dos o tres años más tarde, me enseñaron la subordinación sintáctica. Con un trazo azul subrayaba la oración principal y luego, en diferentes colores, marcaba las subordinadas, armando una especie de árbol jerárquico por el que ascendía y descendía el pensamiento. De nuevo, como con la regla de tres, me pasé semanas buscando ejemplos en libros. Quería encontrar frases cada vez más complicadas, párrafos cada vez más largos, subordinadas cada vez más intrincadamente escondidasunas dentro de otras. En ese momento, mi ideal era una especie de frase infinita que yo no sabía escribir y que tampoco sabíadónde encontrar, una frase cuyas bifurcaciones fueran incalculables. Sólo quería ver páginas cubiertas de distintos colores como si en ellas hubiera germinado el árbol de la lengua. Creo que la escuela pasa por alto estos períodos enloquecidos de la infancia, porque en realidad son momentos solitarios e intratables.

Una de ciencia ficción

Ya es posible crear e imprimir objetos en tres dimensiones en casa.
Sí, leelo de nuevo:
Ya es posible crear e imprimir objetos en tres dimensiones en casa.
Sí, dice "en tres dimensiones"...

No voy a agregar nada esta vez; sólo el renovado asombro y alegría por lo que me toca ver y el deseo de poder compartirlo con quien sea que se acerque a este news.

Fabbing
por Pablo Mancini - publicado en La Nación el 30 de Julio de 2007

El método emergente de producción doméstica de objetos tridimensionales, impulsado por instituciones científicas como el Massachusetts Institute of Technology y Cornell University, promete una revolución en la vida hogareña
De las computadoras personales a la fábrica personal: El
Fabbing, el método emergente de producción doméstica de objetos tridimensionales, impulsado por instituciones científicas como el Massachusetts Institute of Technology y Cornell University, promete una revolución en la vida hogareña. Las empresas se preparan para la onda expansiva de las 3D Printers domésticas.
Aquellas escenas que
Neal Stephenson relató en "La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas", una novela sobre el futuro de la nanotecnología en la que se habla de la "matter compiler" (compiladora de materia), dejaron de ser un delirio de la ciencia ficción o una posibilidad de prototipado rápido para grandes empresas: Ya es posible crear e imprimir objetos en tres dimensiones en casa.
Eso es el Fabbing. Un método producción doméstica de
objetos, que utiliza programas de edición 3D y una impresora, pero que ya no imprime letras e imágenes sobre un papel plano, sino objetos de plástico, cerámica y metal, entre otros materiales.
Es una impresora conectada a su computadora que materializa información modelada en 3D. Si Usted tuviera una impresora de Fabbing, podría diseñar cualquier cosa ("almost anything",
les gusta decir en el MIT), como un juguete por ejemplo, imprimirlo y regalárselo a su hijo.
Cómo es la impresora
Encontrar referencias en la web sobre el Fabbing no es nada sencillo. Hay poco y críptico, parcial y orientado a expertos. En castellano es aún más difícil. El libro que hay leer para entender cómo comenzó a gestarse esta revolución para el mundo de los átomos es
"FAB: The Coming Revolution on Your Desktop. From Personal Computers to Personal Fabrication", de Neil Gershenfeld, el director de The Center for Bits and Atoms del MIT.
Actualmente, dos comunidades globales están liderando los desarrollos del Fabbing, una llamada
Fab@Home y otra RepRap. Algunas impresoras trabaja en base a sustracción de material y otras por agregado de capas. Estos videos dan cuenta de ello:
El primer reloj producido con Fabbing.
Ambos proyectos están colaborando entre sí para perfeccionar la máquina, bajar aún más su actual costo de producción, que es de unos 300 euros (en el caso de RepRap, la más barata), y reducir el tiempo de impresión, ya que por ahora son lentas: imprimir una jarra de plástico puede llevar dos horas aproximadamente.
Otro de los objetivos alimenta aún más el mito del futuro cibernético: Están trabajando para garantizar que estas maquinas sean autorreplicables. Sí, autorreplicables: que una impresora pueda imprimir una impresora. Si bien aún no están a la venta, como se trata de proyectos abiertos, en Internet está toda la información disponible sobre cómo armarlas y comenzar a utilizarlas.
Construyendo una RepRap 1.0 "Darwin" desde cero.
Grandes empresas utilizan este tipo de tecnología desde hace años como un método de prototipado rápido de productos en sus laboratorios de diseño. Pero esas 3D Printers, como la
Zprinter 450 de Z Corporation, cuestan más de 30 mil euros.
La potencia del Fabbing, según los desarrolladores, radica en la masificación de esta tecnología. Para ellos, la penetración doméstica del Fabbing será un proceso tan revolucionario como la aparición de las primeras computadoras personales hogareñas. Por ello la incansable batalla para bajar los costos al máximo posible.
Repostería Fabbing: uno de los experimentos más bizarros que se realizaron fue cargar las impresoras con chocolate para diseñar bombones.
Todo indica que el Fabbing se encauzará en la corriente de trabajo colaborativo abierta por la Web. Ya es posible imaginar repositorios online de modelados 3D para todo tipo de objetos. Modelados básicos de múltiples diseños estarán en internet para ser descargados, modificados e impresos en las 3D Printers domésticas. En poco tiempo aparecerá el YouTube del Fabbing: ¿El YouFab?
Según los "fabbers", en el futuro inmediato, aparecerán las primeras empresas que, además de vender sus productos en la web, ofrecerán modelados 3D para que sus clientes se los descarguen, personalicen e impriman. Todo en casa. Habrá tantos diseños de un producto como personas utilizando Fabbing. Y no sólo eso: especulan con que las impresoras también serán personalizables. Aventuran que las empresas venderán sus propias
"desktop factories", especializadas en imprimir sus productos: un par de zapatillas, relojes, routers, lámparas, en fin. lo que sea.
El estudio sueco de diseño
FRONT aprovecha la interactividad del Fabbing con cámaras de video para crear muebles.
Así son las crónicas que se escriben desde el futuro y que vienen directo hacia nosotros.



Vale la pena entrar al blog de Pablo Mancini. Hay mucho material acerca de este tema. Y porque el blog es bueno, además. CLICK HERE >>>

Una de a(hu)mor

Cuando yo tenía 10 u 11 años aproximadamente, los viernes por la noche, a las 22.00, pasaba en televisión un ciclo de cine de Tyrone Power (que unos cuantos años antes de esa época fue como una especie de Brad Pitt, imagino). Mis padres, cosa que agradezco, no presentaban objeciones en cuanto al horario para que los chcicos nos fuéramos a dormir. Una de aquellas películas que recuerdo fue "Suez", que versaba sobre la vida de Fernando de Lesseps, diplomático francés realizador del Canal de Suez. Tyrone Power lo interpretaba, claro. Se trataba, a no dudarlo, de una gesta de magnitud en cuanto a sus aspectos técnicos, políticos y financieros.

En la película había una protagonista femenina, Linda Darnell, de quien, obviamente se enamoraba Power / Lesseps... Recuerdo claramente cómo llamó mi atención en aquel momento el sinsentido que encontraba yo en aquellos menesteres amorosos en medio de una gesta semejante. ¿Cómo era que el protagonista se enredaba en esas minucias habiendo asuntos tanto más relevantes y trascendentales que tender?. Hasta creo haberle preguntado a mi padre acerca del tema...

Los años pasaron y hube de enredarme de igual modo una y mil veces, dejando de lado o distrayéndome de mis "asuntos importantes" (que no eran la construcción del canal de Suez, por supuesto, pero eran míos). Hoy, que ya estamos "dando vuelta el codo", veo que este tipo de "asuntos" sigue teniendo la misma presencia y fuerza que en la película de Tyrone Power, si no en mí (por el momento, nada más) en muchos de mis amigos, conocidos y en general, por lo que puedo apreciar. Parece nomás que el tema del "amor" es mucho más importante que lo que yo pensaba y deseaba. ¿Construir el canal de Suez o enamorar a la señorita de turno? ¿Cruzar Los Andes o refugiarse en esas polleras prometedoras? ¿Descubrir América o quedarse en casa abandonado a esos brazos calentitos de nuestra dama?... ¿O se pueden hacer las dos cosas a la vez?... ¿Habrá que buscar nuevos encuadres o contextos?... ¿Habremos de pagar un precio muy alto si nos permitimos cuestionar temas como éste?... En medio de estas (y otras) preguntas por el estilo, preguntas a las que aún no he encontrado respuestas, me crucé con este viejo trabajo de Quino que "por algún motivo" tenía guardado. No es el único cuadro (el que ves arriba); son varios, a los que podés acceder cliqueando aquí>>> . ¡Es muy bueno Quino!

Un lugar

Si a una célula cualquiera del corazón le preguntaran dónde vive, podría bien responder que en el corazón. Sin embargo, puesto que ese corazón "vive" a su vez en un cuerpo determinado, cuerpo que incide en el funcionamiento de ese corazón de manera decisiva, no eatría errada la célula si respondiera que vieve en el cuerpo de X. De igual modo, aún cuando yo viva en Buenos Aires, Argentina, vivo básicamente en el mundo todo. Y ese mundo, lo perciba o no, me afecta y me signa de mil modos.

Ya he comentado mi poca afición a los viajes. No obstante, no dejo de asombrarme de la magnificencia y belleza de este maravilloso ser que es el mundo, mi lugar, en definitiva. Internet me permite acercarme VIRTUALMENTE a este mundo. Uno de los mejores sites que he encontrado para ello es: http://www.world-heritage-tour.org/, con impactantes "panografías" (fotos en 360º y de muy buena calidad).

No debo olvidarme, no obstante, que "el mapa no es el territorio". Mucho menos una foto. Debo repetírmelo a diario, aunque ello no me impide disfrutar estas imágenes.


 
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